HISTORIA DE HOSPITAL 13. Escuchando a la madre del paciente.

Hay satisfacciones en la vida y en el ejercicio de la Medicina que no las puede comprar el dinero. Déjenme explicarles.

Hace varios años ingresaron en el hospital un niño llamado Rodrigo, por disnea (sensación de ahogo y dificultad para respirar), taquipnea (aumento de la frecuencia respiratoria por encima de los valores normales), tos y fiebre.

Estando en el Servicio de Pediatría, cuando yo me quedaba de turno, me tocaba ver al pequeño y no pocas veces me llamaron porque su taquipnea no parecía mejorar; sin embargo, con los días, y gracias también a las indicaciones del pediatra, Rodrigo fue mejorando. En el transcurso de 6 días se le dio el alta por la mañana con una mejoría notable y su madre estaba muy contenta.

Como el trámite burocrático de los hospitales públicos es largo para conseguir el alta, el pequeño Rodrigo salió hasta después de almuerzo. Sin embargo su madre se dio cuenta que en el desayuno Rodrigo había estado un poco desganado para comer y durante el almuerzo ya de plano no quiso comer nada.

Cuando ya habían salido del hospital Rodrigo empezó con un dolor abdominal. La joven madre, que se llamaba Carmen, con su hijo en brazos, y sabiendo que si se iba hasta el lejano cantón en donde vivían, probablemente no tendría posibilidades de regresar a consulta más tarde con su hijo, tomó la decisión de dar la media vuelta y regresar a la Emergencia del hospital, casi en contra de su propia voluntad, cansada de tantos días de desvelo, y con la frustración de no poder regresar lo antes posible a su casa.

El Servicio de Emergencia estaba tan lleno que rebalsaban por un lado y por otro los pacientes. Carmen se sentó pacientemente a esperar la consulta, pero Rodrigo empezó con fiebre y el dolor abdominal se fue intensificando.

Eran las 4:30 de la tarde y yo ya había salido de mi turno. Me encontraba en realidad casi en estado de coma sobre una de las camas del cuarto de médicos del hospital, cuando me despertó el llamado a la puerta. Me levanté más dormido que despierto a abrir. Era Carmen con Rodrigo en brazos.

-Tiene fiebre y le duele la pancita, doctor. Los doctores de la Emergencia están bien ocupados y no me lo quieren ver…

-¿Y que no le habían dado el alta hoy?

-¡Sí, pero saliendo del hospital se me ha puesto bien malito!

Tres pensamientos cruzaron veloces mi mente. El primero, quiero dormir, ya no es mi turno… El segundo, un consejo que nos dio un pediatra del Bloom: “Siempre escuchen lo que dice la mamá del paciente”. Y el tercer pensamiento fue: «En estas condiciones esta mujer no va a entender que ya no es mi turno…» No había yo terminado de pensar en eso cuando Carmen me dijo:

-Ya sé que ya no es su turno, pero ayúdeme, por favor.

Me los llevé a un consultorio y pedí a la madre que acostara a su hijo en el canapé. Lo examiné y, para mi sorpresa, me encontré con la sospecha de que pudiera ser apendicitis aguda. Lo volví a ingresar, le tomamos exámenes y lo observamos por unas horas. Más noche, cuando el diagnóstico era bastante seguro, llamé al hospital Bloom para referirlo y lo aceptaron. Carmen y Rodrigo se fueron en la ambulancia bastante cerca de la medianoche. Después supe que lo habían operado.

Una semana más tarde, cuando iba entrando al hospital, el vigilante me detuvo.

-Doctor Perdomo, una muchacha le dejó este papel –y me lo entregó doblado.

Al bajar de mi vehículo lo abrí. Las breves palabras que leí, escritas con lápiz y con una caligrafía sencilla, me conmovieron:

“Gracias, doctor Perdomo. Que Dios lo bendiga.”

Texto y fotografía:

Óscar Perdomo León

Acerca de Érika Valencia-Perdomo y Óscar Perdomo León.

Médicos.
Esta entrada fue publicada en Anécdota, Hospital, Medicina y etiquetada . Guarda el enlace permanente.

13 respuestas a HISTORIA DE HOSPITAL 13. Escuchando a la madre del paciente.

  1. abelardo figueroa dijo:

    Personas como usted hacen diferencia en este planeta muchas bendiciones amigo

  2. Ana Mercedes Miranda Morán dijo:

    Dr. Perdomo, yo también le digo: que Dios lo bendiga por ser como es. Me ha conmovido esta historia hasta mis fibras más profundas porque entiendo perfectamente lo que es tener pacientes y ser paciente en un hospital, y lo desvalido e impotente que uno se siente cuando el personal médico y de enfermería nos ignora al querer comunicarles algo. Por eso le reitero, Dios ya lo bendijo al haberle dado ese corazón que usted tiene.

    • Gracias, licenciada Miranda. Qué bueno que le gustó la historia de hospital. Tomo sus bendiciones como lo que son, como los buenos y sinceros deseos de usted para mí. Le deseo todo lo mejor. Y recuerde que nuestros blogs están abiertos para sus escritos, ya sean sobre experiencias reales o de ficción. Saludos.

  3. Excelente.

    Era tu fe la que llamaba a esa puerta y tú la abriste de par en par. Yo fui ese niño hace treinta años y otro médico de aquí, al que siempre estaré agradecido, me salvó de forma milagrosa de morir de una peritonitis aguda. Hoy lo puedo contar y lo puedo leer en su excelente cuaderno…

    Un abrazo fuerte, desde España.

  4. Dice La Biblia que “no hay nada nuevo sobre la tierra” y Jorge Luis Borges en “La trama” dice: “Al destino le agradan las repeticiones, las variantes, las simetrías…”

    Me alegro que estés vivo para contarnos tu historia y para escribir tu interesante blog.

    Un apretón de manos fuerte para vos.

  5. Gracias, Oscar, por tu visita y por tu amble comentario. El problema no es si podremos o no construir una máquina capaz de pensar y sentir como un humano, el problema es a qué hemos reducido el concepto de pensamiento desde que el hombre se ha propuesto semejante empresa…

  6. Si, tienes toda la razón, Óscar.¡que bendición de dios poder aliviar el sufrimiento de un ser humano inocente como ese bebe! Curar, sanar y aliviar esta a tu alcanze . ¡Que karma fenomenal has acumulado! Solo en mi mami me haces pensar y en su adorado novio cuando estaba en El Sagrado Corazón – Tito. Se fue a España a estudiar medicina, ella se fue a México…Ya nunca lo volvió a ver. Lo adoro toda su vida. Mi mami te hubiera adorado a ti. Lastima que no te conoció. La ultima vez que fue a El Salvador fue en el verano de 2003. Después de dos quimioterapias, estaba en remisión. Gozo mucho ese verano,según Tilo y Celina. lastima que tu y Erika no se habían conocido todavía. ¡Las lastimas de la vida! Sigue escribiendo tus historias de hospital. Me recuerdan que hay buenas personas en este mundo y que hay veces que no estamos completamente solos.

    • LauraVeronica: Qué pensamientos más hermosos has expresado. Gracias.

      Lamento que lo de tu mamá y Tito no haya llegado más lejos. A veces, o casi siempre, la distancia puede destruir el amor.

      Solos nunca vamos a estar, Laura. Los libros, la música y hasta los recuerdos nos pueden brindar compañía y esperanza.

      Muchas gracias por dejar tus comentarios en LA ESQUINA.

  7. Amigo, eres un alma buena de las pocas que existen ya,ojala que todos pensaramos como tu o mas bien que actuaramos como tu, que el ego no nos carcoma el alma y actuaramos y dejaramos de hablar….todo se te sera devuelto en abundancia por favor no cambies,tu luz nos contagia ,gracias Oscar por estas lecciones de amor practico….. God blessyou!!!!

  8. Hola amigo hace mucho que no te saludaba, pero siempre sigo leyendo tus historias que me hacen compania en esta lejania,sigo pensando que eres un ser super especial , ojala que todos actuaramos y no solo pensaramos en hacer el bien a quien mas lo necesita como lo haces tu, .
    Gracias Oscar por brillar y contagiarnos de esa luz que tienes, todo lo que haces se te sera devuelto con abundancia.Que toda la energia positiva del universo siempre te cubra God Blessyou amigo

    • annahernandezalas: Agradezco sinceramente, amiga, tus palabras tan amables. Muchas gracias también por visitar este blog. Es un gran honor para mí que entre los miles y millones de cosas que se escriben en Internet, tu sensible corazón llegue a LA ESQUINA y me lea. Muchas gracias otra vez. Un abrazo cariñoso.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s