VIRGILIO

???????????????????????????????

Virgilio aborda un bus en el centro de San Salvador. Se dirige hacia Soyapango, esa ciudad populosa donde el calor y la agitación derriten la paciencia. Va hacia la casa de una señora que vende un carro usado en buenas condiciones, según el anuncio, el cual quiere obsequiar a su novia. No maneja su propio carro porque simplemente no tiene ganas de manejar y además le gusta oír a la gente hablar en los buses, verla de cerca y caminar junto ella por las calles. Siente que eso alimenta sus experiencias para la nueva novela que está escribiendo. Lleva casi dos años trabajando en ese escrito, trabajándolo en las madrugadas, borrando de pronto grandes párrafos, agregando un adjetivo por aquí y otro por allá, y a veces, como suele suceder a cualquier escritor, le parece que se queda seco, vacío, sin ideas; pero sabe también que ese es sólo el agotamiento normal de escribir y, descansando por momentos, por días, por semanas, si es necesario, pronto recobra sus energías.

«Hay que mirar hacia adentro de uno mismo –piensa Virgilio-, pero hay que mirar también hacia afuera. Tengo que verles las caras a las personas y percibir y vivir lo que viven mis personajes». (Luego recuerda aquella frase de Atahualpa Yupanqui: “Nadie larga pa’ fuera si no tiene nada adentro”.)

En esas cavilaciones va Virgilio, con el viento caliente que le pega en la cara.

Cuando han pasado unos minutos, y el bus aún se encuentra en medio del pesado tráfico del centro de San Salvador, se suben al bus tres adolescentes imberbes, dos por la parte de adelante y uno por la parte de atrás. Sólo el que sube por atrás está tatuado, pero de los tres ninguno tiene buena pinta. Se quedan parados, a pesar de que el bus va relativamente vacío, y cuando el bus ha recorrido escasamente un par de metros y sólo han pasado un par de segundos, los tres se miran a los ojos y sacan con rapidez sus armas de fuego y rocían de plomo a dos muchachos que van sentados justo en el asiento de adelante de donde va sentado Virgilio. Éstos, rápidamente, también sacan sus armas de fuego cortas y les devuelven algunos tiros a sus atacantes. El desparpajo es general y las personas gritan y se tiran al piso o se agachan como pueden. El elemento sorpresa juega un papel determinante. Los dos jóvenes que van sentados son abatidos por los tres que acaban de entrar y el tiroteo, que por un momento parece eterno, se detiene repentinamente.

De inmediato, los tres jóvenes saltan del bus y corren como si huyeran del mismísimo cadejo. Salen en desbandada, con risas que son como chillidos, se escapan como hienas burlonas, corren imparables y la gente los mira y se esconde. Uno de ellos va mal herido de un brazo, pero corre. Todos corren. Los tres se dispersan hacia la lejanía, perdiéndose entre los recovecos de las calles sucias y atroces.

Aquí, en el bus, Virgilio tiene los ojos medio abiertos. Una bala perdida lo ha alcanzado. Pasan veloces mil cuadros en su mente, como una película acelerada y sin sonido. Mira a su ex esposa y a su hija, mira a su madre y a su padre, mira a Sofía y me ve a mí, mira a su novia y ve Miguel, mira a su abuela en la foto en sepia, mira a sus padres…

Todo se pone borroso. Siente mojada la cara y en su mente ve una luz intensa que se vuelve tenue en el acto… Y luego se va oscureciendo todo rápidamente, como cuando, al atardecer adelantado, la noche absorbe al día de un tirón. Las sombras se apoderan de su mundo… La oscuridad profunda abre sus alas. La respiración lo abandona con rapidez.

Y luego el silencio. La nada.

Y más silencio.

Cuando la policía llega a la escena del crimen, Virgilio yace con el cuerpo inerte en el piso del bus, sobre un charco espeluznante de sangre…

Texto y fotografía:

Óscar Perdomo León

Acerca de Érika Valencia-Perdomo y Óscar Perdomo León.

Médicos.
Esta entrada fue publicada en Literatura y etiquetada , , , . Guarda el enlace permanente.

Una respuesta a VIRGILIO

  1. Pingback: TRES HISTORIAS | LA CASA DE ÓSCAR PERDOMO LEÓN

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s