UN PAISITO DONDE TODO FUNCIONABA AL REVÉS

El salvador del mundo

Había una vez, un paisito donde todo funcionaba al revés. Se llamaba El Dorvasal.

Allí, los jueces y fiscales luchaban incansablemente en favor de la injusticia. Cuando conseguían liberar a los delincuentes, decían: “Misión cumplida”, y se abrazaban a sus saquitos, como buenos destinatarios.


Con esa lógica, el alcalde sandorvasaleño nominaba una calle en honor de un asesino.

Pero ese no era el único motivo de orgullo para los dorvasaleños. En el fútbol, nunca habían ganado nada y eran los antepenúltimos en el ranking mundial, pero eran también los más apasionados. Además lloraban y daban la vida por unos equipos de “por allá bien lejos” y ni siquiera sabían bien dónde quedaba ese bien lejos. Y como no podían ir hasta allá, llenaban los estadios para apoyar a una selección de fútbol que jugaba para perder, recibiendo por ello jugosos premios. Al final de los partidos, los seleccionados dorvasaleños corrían a abrazar a los contrarios, pidiéndoles fotos y camisetas, logros que celebraban como un gol en una final.

Muchos, muchísimos dorvasaleños, se las veían “a palitos” para llegar a fin de mes, no tenían para pagar la luz o ir al dentista. Pero se desmuelaban ante el Black Fraydey, “engüebándose” bien galán aunque tuvieran que alumbrarse con candelas. A fin de mes, recibían su sueldo en dólares, pero seguían ganando en colones.

Hubo un tiempo en la historia dorvasaleña, cuando los payasitos daban vía y los policías daban risa. Hoy, los payasitos crecieron, pero siguen dando vía en lugares como la Asamblea Legislativa. Solo los policías no han cambiado.

En las calles y avenidas de San Dorvasal, la capital, se puede ver a la gente haciendo grandes esfuerzos por cruzarlas, amagando y arrepintiéndose, mientras los chuchitos callejeros la cruzan con gran tranquilidad.

En El Dorvasal, las reinas de belleza no destacaban por eso, pero los Reyes de la Asamblea eran una belleza con su naricita operada y su ropa de Christian Dior.

Y el Presidente, a quien todos querían escuchar hablar, era mudo.

¡Y este fue el cuento del paisito al revés! ¿Querés que te lo cuente otra vez?

Escrito por

Carlos Bautista

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Acerca de Érika Valencia-Perdomo y Óscar Perdomo León.

Médicos.
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2 respuestas a UN PAISITO DONDE TODO FUNCIONABA AL REVÉS

  1. cat dijo:

    … ya, tell me again … and tell me more about your little country …

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